Hola Amigos, buen día. Si bien ya no tiene el impacto que tuvo a inicios de este mes, el conflicto bélico en Medio Oiente sigue marcando el ritmo de los mercados. No tanto por la acción militar en sí misma, sino por las consecuencias que puede tener en el costo de la energía, que se ha disparado en las últimas semanas, y por las implicancias política que podría tener un conflicto prolongado.
Durante el fin de semana trascendió que el gobierno de Estados Unidos puede buscar acortar los plazos del combate, bajo el argumento de que Irán ya ha sido castigada, dando por hecha una victoria militar.
Al respecto, surgen dos cuestiones. La primera es que se acortan los plazos para las elecciones de medio término en Estados Unidos, y las encuestas no favorecen al gobierno de Trump, que podría perder el control del Congreso. De allí es que el presidente tenderá a terminar el conflicto lo antes posible.
La segunda es que si bien esas pueden ser las intenciones de Estados Unidos, Irán podría pretender exactamente lo contrario. El país persa sabe que si bien no puede competir en materia de poderío militar, le conviene estirar los plazos todo lo posible, para desgastar a Trump. De modo que un alto el fuego unilateral por parte de Estados Unidos tendrá un valor relativo.
En este contexto, el petróleo se mantiene cerca de los 100 dólares en los futuros del WTI, y el Brent casi en 110 dólares. Los pronósticos de algunos bancos de inversión sitúan el precio de a materia prima por encima de los 170 dólares si el conflicto se alarga, algo que erosionaría la confianza en Trump y su política anti inflacionaria.
El costo de vida se ha disparado este mes en el mundo, y por ahora no se ve solución alguna. El estrecho de Ormuz está abierto a países aliados o al menos no enemigos de Irán, pero eso no alcanza para contener el precio del petróleo. Momentáneamente, la salida al mercado de más de 400 millones de barriles (que alcanzan para 4 días de consumo global) ha impedido que se dispare por encima de los 120 dólares que tocó días atrás.
El dólar se mueve al alza en todos los frentes. El oro es incapaz de seguir escalando posiciones, pese a que, en teoría, debería crecer por tratarse de un activo de refugio. Entre ellos, el único que logra hacer pie es el franco suizo. La otra moneda buscada en situaciones de crisis, el yen japonés, apenas logra defenderse de los ataques que recibe, entre ellos el del propio gobierno de Japón.
Las monedas europeas renuevan motivos para no crecer. El bombardeo de Irán contra la isla Diego García, administrada por Estados Unidos y Reino Unido, no tuvo consecuencias en la práctica, pero sí dejó un mensaje: los misiles iraníes tienen un alcance que es del doble de lo esperado. Los 4000 kilómetros que recorrieron el sábado alcanzan para atacar a prácticamente toda Europa, cuyos gobiernos han retaceado el apoyo a Trump para reabrir el estrecho de Ormuz a la fuerza.
El euro no tiene incentivos para cambiar su presente. Si bien no está lejos de sus máximos de varios años, apenas a 4 ½ centavos, tampoco lo está de encaminarse a la baja en forma decisiva para los próximos meses, y si ello ocurre el panorama actual le dará motivos fundados para hacerlo.
Desde lo financiero, la estabilidad de los bancos centrales no parece influir demasiado. Después de la segunda reunión del año, ninguna de las entidades más importantes ha modificado su tasa de interés. La única novedad viene de Japón, con el Sr. Takata, miembro del Banco de Japón, votando por el aumento de tipos, algo que no ocurrió, pero sirvió para detener la caída del yen.
En la sesión europea del lunes, el dólar domina totalmente la escena, con el euro cotizando a 1.1489, naturalmente con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas. Los soportes que siguen se ubican en 1.1470 y 1.1440, con resistencias en 1.1510 y 1.1545. Los indicadores auguran una baja importante de la moneda única en las próximas horas.
La libra esterlina cotiza a 1.3261 ante el dólar, con tendencia bajista en el gráfico de 4 horas, siendo los próximos soportes las zonas de 1.3245 y 1.3220, mínimo del mes hasta el momento; por su parte, las resistencias se hallan en 1.3285 y 1.3315, con indicadores que apuntan claramente a la baja para el resto del día.
El yen cae ante el dólar, cotizando a 159.56, con el gráfico de 4 horas en clara tendencia alcista, y próximas resistencias en 159.85 y 160.20; en cambio, los soportes se encuentran en 158.85 y 158.40, con indicadores que apuntan al alza para el resto del día.
La onza de oro llega a su mínimo de 4 meses, cotizando a 4256 dólares, después de llegar a 4105 dólares en su mínimo diario. El precio rebotó apenas por debajo del 61.8% de retroceso de 3267/5595 dólares, por lo que puede comenzar una recuperación relevante en las próximas horas. El gráfico de 4 horas aparece muy sobrevendido, y el quiebre de 4310 dólares podría darle un impulso alcista para buscar 4400 dólares como siguiente resistencia.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.