Hola Amigos, buen día. Apenas medio día después de la tregua acordada entre Estados Unidos e Irán, que incluía el cese del fuego por dos semanas y la reapertura del estrecho de Ormuz, la misma quedó parcialmente sin efecto. Irán volvió a cerrar el estrecho, por el que pasa el 20% del petróleo y el gas natural del mundo, ante los ataques de Israel contra Líbano. El gobierno israelí justificó los ataques al afirmar que Líbano no estaba dentro del acuerdo alcanzado por Estados Unidos e Irán.
Si este conflicto no fuera trágico como lo es para los pueblos involucrados, podría ser confundido con una cómica comedia de enredos, con un protagonista estelar, el presidente Trump, seguido de varios miembros de su gobierno. Las contradicciones permanentes de Trump le han restado toda credibilidad, y su capitulación, forzada por los tiempos que corren a gran velocidad y reducen sus chances de ganar las elecciones de medio término en noviembre, se hace presente en la propuesta de paz de 10 puntos, que claramente favorece a Irán.
Los mercados toman nota prolijamente de estas novedades, y actúan en consecuencia. Los ciclos, bien seguidos y analizados, son ideales para tomar posiciones a favor del petróleo ante las amenazas de Trump, con posiciones en contra de las monedas principales y el oro, cerrando las mismas algunas horas después, ante los discursos triunfalistas y prometedores de paz duradera del mismo mandatario. Estas palabras traen alivio, y allí es momento de vender petróleo y comprar euros, libras, yenes, o su moneda favorita.
La idea no es original. Como prueba se pueden ver los volúmenes operados en contra del petróleo unos minutos antes de las presentaciones de Trump, que supuestamente tiene incontinencia verbal. Las posiciones short en el petróleo demuestran que esas reacciones alocadas no son más que publicaciones cuidadosamente planificadas. Puede que Trump haya aprendido a hacer estas cosas de su examigo y asesor, Elon Musk, quien prometía vender automóviles Tesla a través de bitcoin cuando este perdía valor, y unos días después, generalmente los sábados, se desmentía a sí mismo, cuando la llamada criptomoneda ya había crecido lo suficiente. El mercado tiene memoria.
Las maniobras vistas el miércoles en las monedas principales coinciden con estas posturas. Después de caer un 15% en minutos, la caída más importante desde marzo de 2020 en el inicio de la pandemia, los futuros del WTI comenzaron a remontar vuelo, técnicamente apoyados por una línea de velocidad alcista medida en el gráfico de 4 horas que limitó su desplome.
Con la recuperación del petróleo se debilitó, en forma simultánea, el euro, la libra esterlina, el franco suizo -la moneda más favorecida en los últimos años- y el pobre yen que ya parece una moneda acuñada en algún rincón del tercer mundo más que la divisa de una de las potencias globales más importante.
No queda mucho para el análisis ante este panorama. Tan solo resta aguardar un cese del fuego más sustentable, algo que luce casi imposible, o un agravamiento del combate en Medio Oriente, lo cual se ve nítido para los próximos días, con Estados Unidos buscando calmar los ánimos de muy mal modo, e Irán castigado, pero dispuesto a seguir para desgastar la figura de Trump.
El contexto actual pone en el centro de la escena a solo dos activos: el petróleo y el dólar. Los avatares de la materia prima actúan a contramano del comportamiento de las monedas y el oro; pero opera en línea con el billete, por lo que, para la moneda norteamericana, cuanto peor, mejor. Lo mismo aplica al petróleo.
El calendario de noticias de estos días tampoco ayuda a cambiar la óptica de los operadores. Los informes que se conocen, en su mayoría, son rezagados, producto del cierre del gobierno en 2025. El deflactor de inflación del mes de febrero, que se conocerá este jueves a las 8:30, luce antiguo y sin valor. El combate en Medio Oriente y el seguro aumento del costo de vida tuvo lugar en marzo. Tampoco impactarán el PBI final del cuarto trimestre de 2025, que parece prehistórico, ni las peticiones semanales de subsidio por desempleo.
En el inicio de la sesión europea, el euro cotiza a 1.1665 frente al dólar, con una tendencia alcista en el gráfico de 4 horas, y próximas resistencias en 1.1705 y 1.1730, con soportes en 1.1640 y 1.1610. Los indicadores siguen apuntando al alza, lo cual puede anticipar una ganancia modesta de la moneda única en las próximas horas.
La libra esterlina cotiza a 1.3394 ante el dólar, con una tendencia que también se presenta alcista en el corto plazo, ofreciendo resistencia la zona de 1.3445 en primer término, seguida de 1.3485, máximo de la víspera; los soportes, por su parte, se hallan en 1.3375 y 1.3345.
El yen vuelve a caer ante el dólar, cotizando a 159.05, con una tendencia alcista del gráfico de 4 horas, y próximas resistencias en 159.20, 61.8% de retroceso de la baja anterior, y 159.60; los soportes, en cambio, se encuentran en 158.70 y 158.20.
La onza de oro cotiza a 4732 dólares, con un tono alcista en el gráfico de 4 horas, siendo las resistencias más cercanas las zonas de 4790 y 4855 dólares; los soportes a seguir son 4670 y 4590 dólares.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el viernes.